El Canon de Belloch: Alcance y premisas

El Canon de Belloch constituye un enfoque singular no por su temática, la arboricultura urbana, sino por la manera de tratarla. Las premisas bajo las que se ha elaborado explican su particularidad: no es un catálogo de morfologías, ornamentos o cromatismos sino un repertorio de adaptaciones y funcionalidades urbanas.

Una primera cuestión es que la selección de especies está orientada a su uso como arbolado viario o de alineación, asumiendo unas condiciones más extremas que las inherentes a un parque o zona verde urbana. Por otra parte, el repertorio inicial de especies y cultivares evaluado en el Canon –115 en total– contempla únicamente taxones utilizados (o perfectamente adaptables) al diverso contexto climático de la península ibérica, aunque con claro predominio mediterráneo. Se han incorporado también algunas especies exclusivas de zonas de clima cálido, poco tolerantes a las heladas pero de notable interés, como la tipuana, la jacaranda, el espino de Jerusalén o la palmera de la reina.

A fin de comparar las especies preseleccionadas se ha establecido un sistema de valoración cuantitativo a partir de la identificación previa de parámetros relevantes, tanto morfológicos como fisiológicos, que se han ponderado y agrupado en seis categorías de orden superior. Este análisis cuantitativo se ha revisado y contrastado atendiendo a unos criterios generales, entre los que cabe destacar la necesidad de garantizar en la selección final, un equilibrio entre especies de diferentes portes, capacidades y funcionalidades urbanas.

De manera análoga, también se ha pretendido ofrecer un grado de biodiversidad considerable –las 40 especies se adscriben a 35 géneros y 25 familias botánicas– para reducir el riesgo de problemas fitosanitarios que afectan específicamente a determinados grupos taxonómicos. Finalmente, se ha hecho un esfuerzo por promover la presencia de especies autóctonas –9 en total, entre las que se cuentan el almez, el arce común o el fresno de hoja estrecha– y evitar la presencia de especies invasoras para el medio natural, como el ailanto o la falsa acacia.

figuras-2-1-2-2